Sistemas con espumas
Sistemas de agua / espuma a baja expansión:
Los sistemas de protección de los líquidos inflamables utilizan concentrados espumógenos AFFF del tipo sintético a baja expansión que actúan muy rápidamente al difundirse sobre la superficie del líquido incendiado. Contrariamente a las espumas tradicionales, las espumas formadoras de películas acuosas además de formar una capa consistente de espuma, generan por drenaje una película acuosa que excluye el contacto del aire con la superficie del líquido inflamable e impiden la emisión de los vapores. En caso de ruptura de su continuidad, la película es autoregenerante.
En el caso de aplicaciones sobre disolventes polares, solubles en el agua, se requiere la utilización del espumógeno formador de película AR-AFFF, resistente al alcohol. Tras la aplicación sobre los disolventes polares, los polímeros (polisacáridos) presentes en la espuma forman una película polimérica en la superficie del líquido. La película polimérica es generada por una reacción entre el disolvente polar y el agua que drena de la espuma. La película acuosa que flota en la capa polimérica mantiene su capacidad de autoregenerarse y contribuye al apagado del fuego y a la supresión de los vapores.
Utilización principal: sistemas sprinkler en red húmeda o por diluvio para protección de líquidos inflamables.
Los espumógenos AFFF y AR – AFFF pueden mezclarse con agua en el porcentaje del 3% y del 6% y están aprobados por el Ministerio del Interior Italiano.
Sistemas de agua y espuma a media y alta expansión
La espuma a alta expansión se emplea para apagar fuegos de las clases A y B dentro de espacios confinados. La espuma a media expansión se ha estudiado para aplicaciones en lugares abiertos y expuestos a vientos.
Las espumas a media y alta expansión son conjuntos de burbujas generadas mecánicamente gracias al paso del concentrado espumógeno mediante generadores especiales y el consiguiente contacto con el aire. La expansión del espumógeno puede variar de 20:1 hasta 1000:1.
Los sistemas a media expansión pueden utilizarse para la protección de combustibles líquidos y sólidos que requieren una cobertura ramificada de los espacios protegidos, por ejemplo para la inundación total de pequeños volúmenes tales como cabinas con motores y transformadores. Se utilizan para proteger líquidos inflamables o tóxicos donde la inundación rápida es fundamental para impedir la propagación de los vapores tanto para aplicaciones internas como externas.
La alta expansión se utiliza también para la protección de los líquidos inflamables y garantiza una cobertura aún más ramificada de los espacios protegidos. Resulta principalmente indicada para la protección de diferentes tipologías de riesgo en varios niveles, por ejemplo dentro de almacenes paletizados.



